La tecnología es solo una herramienta. Para conseguir que los niños trabajen juntos y motivarles, el profesor es lo más importante.” Bill Gates

 

Si estás esperando a que la tecnología, por mucho que esta avance día a día, cambie la educación, un consejo: no sigas esperando y actúa, haz tú que cambien las cosas. Somos las personas las que cambiaremos la educación y no las máquinas.

De hecho, la digitalización de la educación no está siendo ni tan rápida ni tan profunda como en otros sectores: la música, el cine, el comercio… En mi opinión, esto es debido a que la educación no es un producto, sino un servicio. La educación no busca un resultado final sino que es un proceso que dota de herramientas, competencias y habilidades para poder desenvolvernos en un mundo cambiante.

La tecnología no es ni el enemigo de los docentes, ni la panacea que resolverá todos los problemas de aprendizaje de nuestros alumnos. La tecnología es y será lo que las personas hacemos que sea, porque es una herramienta, una herramienta muy potente para facilitar el aprendizaje, pero una herramienta al fin y al cabo y su funcionalidad está determinada por el uso que hacemos de ella.

Los humanos somos creadores de tecnología desde nuestros orígenes y una de nuestras señas de identidad es nuestra capacidad de aprendizaje… nuestra vida es un aprendizaje continuo y la tecnología debe usarse para que ese aprendizaje sea más efectivo y significativo. Dejar la tecnología fuera de la escuela es un error que no podemos permitirnos, pero utilizar la tecnología sin que esté al servicio de la educación sin tener un propósito educativo claro, sería un error de consecuencias imprevisibles.